Gloria Osuna Pérez

The reality of Mexican and Chicano communities, wherever they may be, is the theme of my work. I show people and their lives, emphasizing the positive, seeking the external reality, enlarging the reality into a universal scale that invites a participation with the details. From a particular individual I fictionalize an abstract image that reaches into the heart of the observer. My supraportraits attempt to transcend the impersonal anonymity of a social subgroup into self-reflection. To allow the outsider to look at us and see our humanity; to invite the outsider to come in and partake of our humanity.

 

Elegía a Gloria Osuna Pérez

Roberto Perezdíaz

I.  Amor

Hace un año que te dejamos las velas encendidas
Hace un año que abandonaste la lona tela de tus colores
Tantas amistades cada una con su belleza que bendeciste
Con tu cincel hecho pincel labraste la geografía de tu raza.
Sobre nuestras caras supiste ver entre las arrugas el amor
Tu consigna era arte es vida.
Tu arte sigue viviendo como tú misma
Ahora llenas de más color los amaneceres y pintas los astros
Tu lona ahora es el infinito firmamento

Prendí una vela y quemé copal
Pero tú no apareciste
Concentré mis pensamientos para materializarte
Después del triste llanto que los treinta y ocho meses de tu martirio
Pusieron de relieve el vacío enorme de tu ausencia

La cama sola ya no me invita
Como hacía cuando allí me esperabas para acurrucarnos
Acostumbrados ya nuestros cuerpos al contacto tierno de los treinta años
Que nos unieron en un solo destino

Todavía siento en carne viva el último abrazo que me diste al levantarte
—No me dejes caer, me dijiste con tu suave voz
Tus ojos lindos me miraron con el amor de siempre
Vísperas de la separación eterna

Lucía te cuidaba con ternura de día
Pero las noches eran nuestras todas
Cuantas fueron desde aquella primera que pasamos juntos
Todas entre aún las más amargas ninguna quiero olvidarme

Pasamos juntos acariciando estrellas
Debajo del cielo remoto sobre la Sierra Nevada
Otras tantas debajo de la oscuridad cristalina del desierto de El Paso
Momentos pequeñas eternidades a lo largo de largas carreteras

Aun cuando las distancias físicas nos sorprendieron
Supimos buscarnos entre la infinidad de los cielos para hacer el amor
Subimos con tu magia para contemplar de cerca hasta la luna
En San Antonio sobre el barrio del Hueso volando nos amamos

Felices en nuestra entrega mutua ignoramos la realidad de los demás
Para imponer la nuestra abandonando aquella en nuestro abandono total
Juntos fuimos invencibles superando todos los obstáculos que osaron
Interceptar nuestro destino.

Tumbamos caña a machetazos apilando arrobas de compromiso
Con el bongó grabamos para siempre indeleblemente el ritmo del baile
Caribeño unido a la fiesta mexicana que nos dejó la guitarra de tu padre
Que me llegó a conocer con un grito y un trago de tequila.

Tú eras el arte que es la vida, la vida que engendra el arte
Arte que también la quita que te dio la llave de todos los secretos
Todos los secretos que nunca pude tener sin que lo descubrieras
Con una mirada penetrante y un movimiento de tu mano

Me abrías la mano para leer todas mis indiscreciones
Después con un beso tierno me perdonabas
Yo arrepentido te seguía amando como siempre
Aprendiendo de tu ejemplo como amarte más

Así entre el amor sincero llegaron nuestros bellos hijos
Nuestro compromiso fue traer a nuestros hijos para darlos
A la revolución llegó primero Xoilo luego Lucía siguieron
Migdalia y cerró la serie Elida imagen misma tuya

Todos llevan nombres especiales con sus sentidos secretos
Xoilo la magia de la equis mexicana de los dioses aztecas el escéptico
Lucía lleva el nombre de la nueva mujer arquetipo liberada de las cadenas sociales
Y la abuela Ángela tema de tantos cuadros y tantas madres

Migdalia lleva el nombre de una revolucionaria cubana y el tuyo mi querida Gloria
Regina también revolucionaria reina de nuestra existencia y del arco iris
Elida, la que supo hacer de su padre un esclavo lleva también
Soledad los nombres de las abuelas paterna y materna

Junto con tu despedida todos tus hijos y tu viejo presente
Supimos del milagro que trae el arte con la vida
La felicidad inundó el mismo hogar que vio tanta risa
Lucía llevaba adentro tu heredera la pequeña Gloria Soledad

 

II.   Ausencia

Sentía con el aullar de los camiones grandes
Las noches áridas rumbo a Las Vegas debajo
De un cielo leopardo salpicando la luna
Ya te llamaba Coyolxauhqui
Para que resucitaras su belleza de diosa
Con tus propias manos mágicas

Esas noches a tu lado llevarán manchadas
Para siempre la herida que llevo cicatrizada en el alma
La cicatriz que contra mi voluntad dejó la llaga abierta
Ausencia involuntaria obedeciendo a otra voz más potente
Curándose penosamente día tras triste día lleno de más momentos solitarios

El primer julio sin ti, luego agosto, septiembre con su grito de Dolores
El primer grito sin ti
Los cumpleaños luego llegaron, una hija, otra hija
El tuyo sobre todo el tuyo
Me atreví a cantarte las mañanitas sin llanto
No pude
Los de nuestras hijas, cantando solo las mañanitas que tú y yo cantamos
Tantos abriles
Con mi sola voz pregoné las mañanitas de lamento solitario
Para poner de relieve mi asonancia que tu voz unida a la mía cantaba
Todavía faltaban todos los demás días que sienten supurar mi alma
Día tras día hasta ver llegar el milenio el que viviste se fue llevándote
El que llegó llegó ya sin ti
¿Quién se fue?
¿Quién se quedó?
¿Si tú no te querías ir yo no quería que me dejaras dónde estás mi muchachita?

Llegó enero mes de nuestro aniversario cumplí los treinta años contigo sin ti
El día de los novios
Tus rosales tristes y abandonados
Los mismos que cuidabas el día que descubrimos tu cáncer
Tu césped que también cuidabas
Llegó el aniversario de mi nacimiento y el desierto se quedó solo
Desierto desierto solitario y solo
Luego por fin Migdalia vio su primer cumpleaños sin piñata ni tu voz
Ahora llegamos al año completo de luto celebrando como querías
La vida eterna la canción que lleva el corazón aquí te tienen celebrando
Tu vida tu arte eterno.

 

III.  Amor Eterno

Como el Popocatépetl cuidando a su Ixtaccíhuatl por las eternidades
Explota sin poder contener su desconsuelo bañándonos con amarga ceniza
Brota de las entrañas incontrolables enramadas una erupción para recordarte
Cuánto se quisieron llevando por los astros tus propias cenizas que llenan tu urna.
Apenas empezaba madurando nuestro amor, será posible que siga creciendo tanto amor
Después de tanta lucha

Tuve la ilusión de haberte seleccionado entre todas las demás
Tuve la suerte inesperada de ser dichoso al haberme tu escogido
Para un amor eterno amparado por la magia embrujadora de tu cariño
Cuando quise ejercer mi propia voluntad
Me llevaste en esa dirección con tu presencia constante alentando mis propias ilusiones
Que nos llevaron de un lado a otro de nuestra pobre patria mutilada

Libre albedrío para abrir camino tumbando monte con las ideas de nuestra lucha
Hecha machete para tumbar los obstáculos que interpone la ignorancia y la resistencia
El temor a la libertad
Cuando yo iba sin temor adelante abriendo camino
Tú eras la constante brújula que marcabas fielmente la dirección
Ya conocías hasta con los ojos cerrados y el corazón abierto
Cada paso
Seguimos juntos hasta las alegrías más altas
Las tragedias más profundas nos unían
Supiste dominarme al darme la rienda suelta al ver mi desconsuelo
Supiste acompañarme a los lugares más remotos
Llegamos así a esa hora de la madrugada invernal cuando
El Frío de la noche altiplana triunfa sobre el sol débil del amanecer
Tu abrazo me llenaba de calor y del corazón hoguera
De nuestro hogar
Se calentaba con tu ir y venir
Sacando música de la cacofonía de sartenes y cafeteras hechas
Sonajas de la vida cotidiana
Arropada en tus pantalones de mezclilla y una camiseta color de arcilla
Donde nace la vida en tu cuerpo fuerte
Cintura delgada caderas sólidas que te llevaban con una dignidad decidida
Heredera de ese pueblo que llegó contigo y siguió hasta la tierra del fuego
Tu cabeza linda que tantas veces acariciaba
Con tus últimos suspiros en los brazos de Lucía
Heredera de tu arte
Tiernamente te colmamos de lágrimas aun cuando tú querías lo contrario
Ahora te celebro tanto amor tanta felicidad
Tus obras sobre la tela y a la arcilla viva diste forma
A los más prietos los llevaste a los museos de belleza humana
Bailamos alegres tanto amor después de nuestra larga caminata
Con tus propias manos resucitaste la luna de su caída
Templo Mayor allí donde el destino te llevó a encontrar tu suerte
Hiciste del amor un arte eterno Gloria Regina Osuna Pérez

 

Roberto Perezdíaz, husband of Gloria Osuna Pérez (1947-1999), has an M.Ed. from Antioch University and works as a court interpreter in El Paso, Texas. His writing, both technical and creative, has appeared in English and Spanish in Exquisite Corpse, the Bilingual Review, and many other periodicals. He is currently working on the translation into English of Antonio Alatorre's classic Los mil y un años de la lengua española.