Las mañanitas de Benjamín Argumedo (excerpt)

(1916)

Para ponerme a cantar
pido permiso primero;
señores, son las mañanitas
de Benjamín Argumedo.

Último día de febrero,
novecientos dieciséis
han sacado a Benjamín
entre las nueve y las diez.

Pues era un martes por cierto,
presente tengo ese día,
cuando lo sacó la escolta
de la Penitenciaría.

Lo llevaron por la calle,
bastante gente acudió,
se llenó la plaza de armas
a ver lo que sucedió.

Dos lo llevaban del brazo,
lo llevaban pie a tierra,
lo llevaban al palacio;
era al consejo de guerra.

Lo subieron al palacio
donde fue su tribunal,
fue donde oyó su sentencia
que era pena capital.

Su familia, que allí estaba,
estaba tan desolada,
que al oír esa sentencia
hubo de caer desmayada.

Lo bajaron del palacio
por la calle en grande alarde,
lo llevaban a su destino
serían las seis de la tarde.

Por la calle donde iba
aquel veinte de noviembre,
cómo iría su corazón;
seguro nadie lo entiende.


Las mañanitas de Benjamín Argumedo